En los últimos meses, la mayoría de dirigentes y economistas alrededor del mundo han ido expresando sus dudas alrededor de la creciente importancia de las criptomonedas, sus problemas de seguridad, que cada vez son mas comunes, su volatilidad y una posible burbuja especulativa. Incluso en algunos países, tales como Corea del Sur y China, han comenzado a realizar reformas contra el uso de este sistema. Aquí hablaremos de un caso totalmente diferente, Suiza. Según su ministro de economía, Johann Schneider-Ammann, ellos tienen la ambición de convertirse en una “criptonación” por completo, la primera del mundo.

Desde hace años, Suiza ha sido un lugar muy atractivo para las empresas en todo el mundo, por sus facilidades regulatorias y su transparencia, creando así condiciones ideales para cualquier start-up de blockchain. Sin embargo, en este país también es precedente la evasión de impuestos, por lo que ahora los dirigentes tienen que lidiar con esa reputación que les precede para poder establecer los nuevos parámetros para la “revolución digital” que están tratando de empezar. Esta situación ha generado un gran dilema entre los políticos y los reguladores suizos.

El gobierno suizo anuncio que está en la creación de un grupo de trabajo para ICO que va a encargarse de el estudio de posibles acciones de reguladores. El secretario de Estado del ministerio de economía dijo: “Estamos convencidos de que hay un enorme potencial, pero el mercado no es tan disciplinado como quisiéramos. Queremos que el mercado ICO crezca, pero sin poner en riesgo la integridad de nuestros mercados financieros”

Suiza ha ido agarrando la cultura de las criptomonedas poco a poco. Crypto Valley, la versión de Silicon Valley en Zug, Suiza, esta llena de empresas de blockchain y futuros proyectos relacionados, y ahora el país quiere posicionarse como líder en el mundo de las criptomonedas.

Los pioneros en este campo aseguran que Suiza se ha convertido en el mayor centro de proyectos (ICOs) por la gran cantidad de inversores millonarios y de especialistas que tienen, también la disposición a ayudar y aportar a todos estos proyectos. El Crypto Valley es ejemplo de esto; se recibe alrededor de diez solicitudes diarias para nuevos start-ups alrededor del mundo queriendo hacer su propio ICO en Suiza.

El atractivo de Suiza es fácilmente observable, como ha sido demostrado por la gran cantidad de inversores locales y el talento profesional. La demanda de ICO va a continuar en el 2018, incluso aumentar con el grupo de Crypto Valley ayudando en consultas a los nuevos proyectos.

Hay muchos países que han dificultado, incluso prohibido, los ICO, pero cuando se trata de Suiza, un país que apertura a la innovación, todo cambia. Mientras tanto, de las 10 principales ICO venideras, el 40% están domiciliadas en Suiza, según los datos de PwC citados en el FT. La pregunta que se estarán haciendo sus dirigentes es si seguirán invirtiendo en este proyecto de desarrollo tan prometedor, que los pondría en lo más alto de este mercado, o implementara regulaciones para poder tener un mayor control del sistema.