La minería de criptomonedas es básicamente una actividad mediante la cual se emiten nuevos criptoactivos y se confirman transacciones en una red blockchain. Que permite a personas comunes y empresas añadir bloques de datos al registro de transacciones de dicha moneda.

El dinamismo de la “minería” consiste en competir con otros mineros en la resolución de problemas matemáticos (usando computadoras muy potentes) para ganarse el derecho de añadir “una nueva página” al libro de contabilidad público de la criptomoneda que se está minando.

Esta “nueva página” a la que se hace mención no es nada más que un bloque de transacciones que son seleccionadas para añadirse al libro de contabilidad de la moneda, y para ganarse el derecho a añadirla los mineros usan una información del bloque y emplean una fórmula matemática compleja.

Para el uso de esta actividad y como realizarla depende del algoritmo que use la red para alcanzar consenso distribuido. En las cuales se encuentra 2 importantes como la Prueba de Trabajo (Proof-of-Work, PoW) y Prueba de Participación (Proof-of-Stake, PoS)

La prueba de trabajo (PoW) es el sistema más usado actualmente, es más preferido porque se consiguen diversas criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Litecoin, Monero, Zcash entre otras. En este sistema los mineros utilizan computadoras con potentes procesadores para resolver enigmas alge-ritmos que al resolverlos, les permiten programar el siguiente bloque de transacciones y agregarlos en la cadena de bloques para asi cobrar la comisión respectiva, que en este caso son remunerados en criptomonedas.

Estas comisiones varían de acuerdo al sistema de monetario de la red en que se trabaje. Es decir, Bitcoin inició con una recompensa de 50 BTC nuevos por bloque cada 10 minutos, aproximadamente. Hoy en dia la comisión de esa red se encuentra en 12,5 BTC y se estima que se reduzca a la mitad en los años que posteriores.

En la actividad minera se utilizan chips de procesadores de computadora (CPU), tarjetas de video (GPU), chips programables (FPGA) y, en algunos blockchains chips especializados ASIC (del inglés, Circuitos Integrados de Aplicación Específica). El chip a utilizar depende tanto del algoritmo de la criptomoneda como del poder de procesamiento pero existen aquellos casos estrictamente excluyentes por algoritmo, pero en general cualquier criptomoneda puede ser minada con cualquier tipo de procesador, algunos servidores como Monero o Bytecoin se minan con CPU.

Además del equipo que se utilice, es necesario utilizar un software que permita interactuar con la red de la criptomoneda para obtener a los participantes  y poder consolidar los trabajos de los bloques, pero el software varia en ciertos casos y puede ser tanto de código cerrado como abierto. Por lo menos en el caso de los mineros ASIC, el software viene pre-instalado y solo puede ser configurado y actualizado.

En su defecto los mineros, sean computadoras comunes o ASICs, se alimentan con una fuente de poder de generalmente 600 a 2.000 vatios a una conexión bifásica que sirve para balancear mejor la carga y aumentar la eficiencia eléctrica y conexión a internet constante, lo cual no es del bueno ya que consume mucha eléctrica y los impuestos pueden ser enormes, esto también del continente y del país que se emplea esta actividad ya que en todos la electricidad no se monetiza de igual manera.

Con respecto a la Prueba de Participación (PoS) es un algoritmo de consenso alternativo al PoW en el que los participantes envían una transacción especial que bloquea sus fondos por un determinado período de tiempo y les permite entrar en el proceso de creación y validación de bloques.  La red define aleatoriamente el participante que puede proponer el siguiente bloque para ser añadido a la cadena dependiendo del tipo de algoritmo.

Una de las criptomonedas en utilizar este algoritmo es Peercoin, que utiliza un híbrido entre PoW y PoS, pero evidentemente existen otras criptomonedas como Decred, Lisk, Qubits, Novacoin, Diamond, Nxt y muchas otras, recientemente Ethereum anuncio que planea realizar un cambio de PoW a PoS, no estamos seguro cuando pero posiblemente en un futuro cercano.

Hablando de estos aspectos, en la minería como en otros procesos productivos, la asociación siempre está bien merecida ya que en un trabajo un individuo genera beneficio, pro el trabajo de 2 o más individuos van a ser más fructífero. Es por eso que en la minería también se da este caso.

La minería en grupos inició por primera vez cuando la dificultad de minado en la red Bitcoin aumentó hasta el punto en que los mineros más lentos podrían  generar un bloque en años siguientes. Estos grupos trabajan juntos para aumentar la eficiencia y conveniencia, y mientras dividen las recompensas, es decir,  juntan sus recursos y comparten su poder de informática en función a la cantidad de trabajo con la que contribuyen en la generación de un bloque, a raíz de esto los participantes delegan su poder de decisión a otro que corra un nodo completo y así evitan hacerlo ellos y perder recompensa.

Los grupos de minería usualmente utilizan diferentes algoritmos para contabilizar sus pagos, los más usados son Pay-per-share (PPS) y Pay-per-last-N-shares (PPLNS)

PPS es uno de los algoritmos que proporciona pagos más uniformes a los mineros, transfiriendo todo el riesgo al operador del grupo y los mineros reciben un pago fijo por cada intento válido o solución que realizan, sin importar que el siguiente bloque haya sido o no conseguido por el grupo de minería. Mientras que los PPLNS pueden variar drásticamente y dependen tanto de la fidelidad del minero al tiempo continuo en linea, como de la certeza general del grupo para conseguir bloques, esto crea que los mineros obtengan un pago basado en los últimos “n” intentos válidos que realicen hasta conseguir un bloque, siendo “n” un número definido por el operador del grupo de minería.

Los grupos de minería pueden propiciar ventajas como reducir la incertidumbre de minar un bloque y con ello, el riesgo económico, esto a su vez permite a los mineros pequeños participar rentablemente y mantienen el software de validación de los mineros actualizado, pero por supuesto existen desventajas que fomentan la centralización de la red, es decir, desalientan a los mineros a correr nodos completos y hace más complicado ejercer la voluntad de voto de los mineros ante cambios en la red.

En conclusión, el aporte que hace la minería a las criptomonedas, es proveerles una protección ante los ataques de fuerza bruta, el fraude y la emisión indiscriminada, para mantenerlas inmutables y limitar la inflación, a la vez presenta una alternativa fiable ante los sistemas centralizados tendientes a la censura y sometidos a la arbitrariedad de los Estados y sus políticos.