Las autoridades tributarias israelíes confirmaron este lunes la calificación del Bitcoin como una propiedad a efectos fiscales.

El pasado 19 de febrero, el Gobierno israelí anunció en un comunicado que trataría al Bitcoin, y a otras criptomonedas, como “una propiedad, no una moneda”, por lo que se les consideraría tal cual como un bien sujeto a efectos fiscales. A la propiedad imponible se le aplicará un impuesto a las ganancias de capital a las ventas de bitcoins.

Esta regulación confirma el aviso que realizó la misma autoridad el pasado 11 de enero, donde consideró al Bitcoin y a las criptomonedas en general no como una moneda extranjera –criptodivisa- sino como una forma de activo intangible no exento de impuestos. Agrega el documento que las ganancias de capital se gravaría con tasas equivalentes del 25%. En un extracto traducido del texto:

… y por lo tanto [bitcoins] se considerarán de acuerdo con la Ordenanza del Impuesto sobre la Renta como activos y su venta se gravará como una venta de ‘propiedad’ y los ingresos de su venta se clasificarán como capital”.

En este orden de ideas, días posteriores a la circular del 11 de enero, el 19 de febrero era confirmado por la misma institución que el Bitcoin sería clasificado como una propiedad imponible. En este comunicado es explicado que las ganancias de las criptomonedas estarán sujetas al impuesto a las ganancias de capital a tasas entre el 20 y el 25 por ciento, mientras que aquellas empresas o personas dedicadas a la minería de criptomonedas deberán pagar un diecisiete por ciento del impuesto al valor agregado (IVA) además de impuesto sobre las ganancias de capital.

Aparte del comunicado, que comprende las medidas tributarias aplicadas al Bitcoin y a las criptomonedas en general, es seguido de un borrador que publicó el gobierno israelí donde confirma una iniciativa de gravar también a las ICO, donde se incluiría establecer un umbral mínimo de ingresos de venta de tokens en el que se activará un impuesto. Estas medidas representarían no más que una serie de incentivos a la industria de las monedas digitales, afectando así su desarrollo y crecimiento en dicho país.