La adopción de un contrato de futuros de Bitcoin para esta moneda digital, representa un acuerdo de compra y venta de un activo financiero en una fecha futura específica a un precio específico.

Después de los anuncios, tanto del Chicago Board Options Exchange (CBOE) y como del Chicago Mercantile Exchange (CME) , donde fue confirmado por ambos el lanzamiento de un nuevo producto financiero, siendo éste la negociación por futuros de Bitcoin. La cual ha generado expectativas y dudas entre los usuarios de esta criptomoneda. Para entender mejor de que se trata este evento y cuál es su efecto en la industria, este artículo definirá qué es un futuro financiero, qué se entiende por un futuro de Bitcoin y cómo este afecta al mercado de las criptomonedas.

¿Qué es un futuro?

Según la enciclopedia virtual de Investopedia, se define a un futuro como:

contratos financieros que obligan al comprador a comprar un activo o al vendedor para vender un activo, como un bien físico o un instrumento financiero , en una fecha y precio futuros predeterminados”.

En otras palabras, un futuro financiero es un producto financiero dentro de los que son denominados como derivados. Entonces, un derivado financiero es un activo cuyo precio depende de otro activo, llamado subyacente. Por tanto, un futuro es un tipo de derivado financiero en donde el comprador y vendedor se comprometen a tranzar un activo (activo subyacente) en el futuro acordando un precio y fecha específica (de ahí la denominación de “futuros”) independientemente de cual sea el precio de mercado.

Su finalidad no busca maximizar beneficios sino minimizar riesgos. Un futuro es una herramienta de gestión de riesgo, utilizada por inversores en los mercados financieros para protegerse contra la volatilidad del precio del activo subyacente que se compra y se vende. También hay inversores que usan los futuros para especular en vez de usarlo como un mecanismo de protección, apostando que el precio del activo subyacente vaya a bajar o subir.

¿Cómo funcionan?

Un inversor puede encontrarse en dos posiciones a la hora de optar por un contrato de un futuro, se dice que abre una posición larga (long) cuando compra futuros, y una posición corta (short) cuando vende futuros. Entonces, un contrato de futuro implica un compromiso, tanto para el vendedor como para el comprador. El comprador adquiere el compromiso de comprar el activo subyacente abonando el precio acordado en la fecha de vencimiento del contrato, mientras que el vendedor adquiere la obligación de vender el activo subyacente recibiendo el precio acordado en la fecha de vencimiento del futuro.

Un ejemplo de un contrato de futuros sería aquel, donde una fábrica de carros necesitará de una tonelada de aluminio dentro de seis meses para llevar a cabo la producción. La empresa en dicho contexto puede comprar en el presente la tonelada de aluminio al precio vigente, representando esto un costo por almacenamiento del material. También la empresa puede comprar el material en unos seis meses asumiendo el riesgo de que el precio del aluminio fluctúe pudiendo estar más costoso.

Adicional a las dos anteriores posibilidades, la fábrica también podría comprar un contrato de futuro por una tonelada de aluminio con vencimiento en 6 meses en el que ambas partes acuerdan un precio determinado y adquieren un compromiso de compra y venta independiente de cómo se cotice el aluminio en ese momento.

¿Qué es un futuro de Bitcoin?

Entonces, una vez definido qué es un contrato de futuros, donde la definición consideraba a un activo físico, también es aplicable a los activos financieros, pudiendo ser estos también comercializados por medio de este derivado.

Así como un futuro se basaría en el precio del activo subyacente, un contrato de futuros de Bitcoin se basaría en el precio del mismo, donde los especuladores podrán apostar sobre cuál sería el precio de la referida criptomoneda, que ellos creerían que valiese en el futuro. Permitiendo este derivado, poder especular sobre el precio del Bitcoin sin ser usuario de la moneda digital.

¿Cómo operan?

Un contrato de futuros de Bitcoin operaría bajo los mismos principios que lo hace cualquier contrato de este derivado. Al especular, anticipando si el precio del Bitcoin subirá o bajará, los inversores podrán operar en un contrato en corto o en largo.

Por ejemplo, asumiendo que el precio actual del Bitcoin sea $ 20.000, si una persona tuviera un Bitcoin, el mismo valdría el precio anteriormente mencionado, para protegerse ante la volatilidad del precio de la criptomoneda, el individuo vende un contrato de futuros al precio actual. Cerca de la fecha del vencimiento del contrato, el precio del Bitcoin ha disminuido. Una vez ya próxima la fecha de liquidación el contrato es vendido a un precio de $ 20.000 con un precio vigente de $ 18.000, la persona ha protegido su inversión ganando $ 2.000. Este sería un ejemplo sobre como operaría un contrato de futuros de Bitcoin básicamente.

¿Cuál es el impacto de un contrato de futuros de Bitcoin en el mercado?

La inclusión de estos derivados en intercambios de contratos de futuros, afectan al precio del Bitcoin en el corto plazo impulsándolo al alza. El día después que el Chicago Board Options Exchange (CBOE) lanzara los futuros de bitcoins por primera vez en un mercado regulado, el precio subió aproximadamente un 10% llegando a $ 16.936. De igual manera, en la fase previa al lanzamiento del futuro del Bitcoin en Chicago Mercantile Exchange (CME), el precio del Bitcoin superó la barrera de los $ 20.000. En relación al impacto del derivado en el precio de la referida moneda digital en el largo plazo hay poca evidencia empírica, que pueda ser suficiente como para derivar una conclusión.

El impulso de los precios del Bitcoin en el corto plazo pueden deberse a varias razones. La primera tiene que ver con la confianza, el hecho de que los futuros de Bitcoin puedan ser regulados en intercambios institucionalizados, aporta certidumbre de esta industria a aquel individuo que se mostraba escéptico. En segundo lugar, aporta mayor liquidez al mercado, facilitando la compra, venta e intercambio de criptomonedas de una manera más lucrativa. Y en tercer y último lugar, los futuros expanden el tamaño de la industria, abriendo la posibilidad de que muchas personas se sumen a este sector en lugares donde el Bitcoin se encuentre prohibido.

Pero no solo los futuros de Bitcoin afectarían al precio del mismo sino también a toda la industria en general. Puede existir la posibilidad de que gracias al impulso en el precio del Bitcoin gracias al mencionado derivado o a otro factor exógeno, incremente la popularidad de las criptomonedas, aumentando el interés y la demanda por esta, provocando un incremento en el precio de todas las altcoins. También puede existir el siguiente escenario donde el incremento en el precio del Bitcoin, aumente el interés entre los especuladores, provocando ventas masivas de las demás altcoins para comprar Bitcoins y aprovechar este rally.