El  Banco Popular de China (PBOC) agregará a su “Great Firewall”a los exchanges de criptomonedas extranjeros y a los sitios web publicitarios de ICO y criptomonedas, tratándose esto de un blackout total de criptomonedas.

Desde septiembre de 2017, China inició una avanzada en temas de regulaciones de criptomonedas, donde la primera medida a tomar fue la prohibición de los ICO y luego el bloqueo de los exchanges de criptomonedas chinos. Ésta última medida trajo como respuesta que algunas empresas que se vieron afectadas por esta regulación, se trasladaran a sitios más flexibles en este tema, como Hong Kong, Singapur y Tokio.

El blackout

En este orden de ideas, a esta serie de regulaciones se le suma el bloqueo al acceso de exchanges extranjeros y páginas web publicitarias de criptomonedas e ICO. Esta normalización supone un blackout total en China en materia de criptomonedas. Como consecuencia de la regulación, se bloqueó para los ciudadanos chinos el acceso a cualquier exchange extranjera y se borró de los motores de busquedas palabras claves prohibidas relacionadas con el tema. Según el sitio de noticias South China Morning Post afirmó que cuando se buscó en chino, las palabras “bitcoin”, “criptomoneda” e “ICO” no salió ningún resultado ni contenido publicitario del motor de búsqueda chino Baidu y el microblog Weibo.

Según el medio South China Morning Post, el motivo de esta medida se debe a que el primer intento de bloqueo por parte de Pekín no fue eficaz ya que la prohibición de ICO y el bloqueo de los sitios de exchanges chinos no pudieron erradicar en su totalidad las transacciones y no pudieron alcanzar el objetivo de contrarrestar los “riesgos financieros”, en palabras de la noticia del sitio anteriormente nombrado citando a la publicación del PBOC:

“Para evitar riesgos financieros, China intensificará las medidas para eliminar cualquier plataforma en tierra o costa afuera relacionada con el comercio de divisas virtual o ICO…Las ICO y el comercio de divisas virtual no se retiraron por completo de China tras la prohibición oficial … Las transacciones en el extranjero y la evasión regulatoria se reanudaron … Los riesgos siguen allí, alimentados por emisiones ilegales e incluso por el fraude y la venta de pirámides” (South China Morning Post, 2018).

A pesar de que el blackout total propuesto por Pekín represente la regulación más severa hasta ahora ejecutada por algún país, no significa que esta medida sea eficaz. Así ha sido demostrado e incluso reconocido por el mismo gobierno chino al decir que tras la prohibición de los ICO y exchanges nacionales no retiraron por completo las transacciones en criptomonedas, sin embargo la excepción no significa la regla. Dependiendo del éxito de esta medida, podrá representar un modelo a seguir por otros países al imponer bloqueos globales o simplemente podrá significar el abandono de controles por parte de los gobiernos y aceptar e integrar el Bitcoin y otras criptomonedas.