Hoy en día la pesca ilegal es un factor clave de la sobrepesca mundial ya que amenaza los ecosistemas marinos, pone en peligro la seguridad alimentaria, la estabilidad regional y está vinculada a las principales violaciones de los derechos humanos e incluso al crimen organizado.

La cadena de suministro global se ha vuelto muy compleja y está débilmente regulada, la delicadeza de este asunto más allá de nuestro alcance, ya que éstas capturas ilegales pueden penetrar las cadenas de suministro con bastante facilidad y una vez entremezclados, los productos ilegales son muy difíciles de detectar.

Países potencialmente económicos como Estados Unidos de por si tienen un mercado enorme y lucrativo,  que a menudo se le vinculan irregularidades tales como compra y venta ilegal de alimentos y bienes por no seguir las reglas mundiales de consumo ya que esto genera un menor costo a la hora de realizar el trabajo, y en su mismo efecto venderlos en un precio mayor para elevar el nivel de ganancia, en este caso el destino de el producto ilegal se centraliza en el país norteamericano.

Para erradicar esta causa y controlar de mejor manera el mercado de pesca el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha encontrado una manera económica y efectiva para volver sobre las rutas y reanudar las actividades de los barcos pesqueros. Por lo que ha comenzado a utilizar la tecnología blockchain para acabar con la pesca ilegal en la industria del atún, lo cual la hace la primera de su tipo, mediante el uso de los datos satelitales existentes que van a poder revelar dónde se puede estar llevando a cabo la actividad de pesca ilegal.

Como parte de una iniciativa innovadora la WWF participará en una asociación de 5 años con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y otros. Por otra parte los núcleos de la WWF en países como WWF-Australia, WWF-Fiji y la WWF-Nueva Zelanda se han asociado con el  tecnológico global ConsenSys, el implementador de tecnología de la información y las comunicaciones TraSeable y la compañía de pesca y procesamiento de atún Sea Quest Fiji Ltd. para entregar el proyecto.

El proyecto consiste en instalar sistema de monitores económicos abordo de los barcos pesqueros, en la cual colectará y compartirá información en tiempo real que proveerá mejores estimaciones en la pesca de atún.  Esta nueva tecnología está integrada con las herramientas tradicionales en el uso de monitoreo general, control y vigilancia de la pesca de atunes.

 

Dermot O’Gorman, CEO de la WWF-Australia, dijo:

“La transparencia de cebo a plancha con el blockchain significará que no hay lugar donde esconderse para la pesca ilegal, no regulada y no declarada o aquellos operadores que usan mano de obra esclava o que imponen condiciones horribles. Eliminar a la industria de este tipo de prácticas insostenibles ayudará a proteger a los pescadores de los abusos contra los derechos humanos y a salvar el medio ambiente. Este piloto de blockchain es parte de la iniciativa de innovación más amplia de WWF sobre cómo la tecnología puede ayudar a salvar el planeta”.

Este es solo otro ejemplo de como el blockchain está siendo sabiamente aplicado para diferentes industrias, vale destacar que no solo está determinado para su estricto uso en el sector financiero. En este momento la WWF y el   Sea Quest están buscando un nuevo integrante para asociarse en este proyecto, habilitando de esta manera la competición de la historia transable del atún.